Desde que llevo mascarilla no oigo nada…

Y nada más lejos de la realidad. Con la llegada del Covid-19 a nuestras vidas y la nueva normalidad de tener que llevar mascarilla para protegernos, no son pocos los casos de las personas que tienen dificultades para entender a las conversaciones del día a día.

¿Pero porqué ocurre esto? La explicación es muy sencilla; las mascarillas, independientemente de su material, actúan de filtro de paso-bajo, es decir, permiten la transmisión de sonidos de frecuencias graves mejor que de sonidos de frecuencias agudas.

Según los últimos estudios realizados, las mascarillas quirúrgicas atenúan entre 3 y 4 dB de media las altas frecuencias (entre 2000y 7000Hz) y hasta 12dB con las mascarillas tipo N95 o FFP2.

La atenuación e incluso la desaparición de estas frecuencias provoca un impacto significativo en la comprensión del habla incluso en ambientes tranquilos.

La siguiente imagen muestra la diferencia en el espectro de habla entre llevar mascarilla y no llevarla:

Las frecuencias bajas también se encuentran afectadas pues los formantes ( son bandas de frecuencia donde se concentra la mayor parte de la energía sonora de un sonido y permiten distinguir los sonidos del habla humana) se ven modificados al tener limitada la apertura de la boca y los movimientos de la lengua. Esto también produce un efecto negativo en la compresión en ambientes tranquilos, tanto para la localización como para el reconocimiento del hablante.

Un factor esencial en el reconocimiento del habla es la lectura labial ya que se ha demostrado que ésta supone hasta un 30% del reconocimiento del habla. Según estudios de Middelweerd y Plomp en 1987, la información visual cuando hablamos supone, en promedio, el equivalente a una mejora de 3-4dB en la relación señal-ruido.

SHARE