Protectores auditivos para caza, ¿cuál elijo?

Ya comentamos en una entrada anterior la importancia de protegerse los oídos cuando practicamos la caza o el tiro deportivo para evitar posibles lesiones permanentes.

Damos por hecho el proteger los oídos con unos cascos en una galería de tiro ya que se percibe mucho más intensa la presión sonora del disparo. Pero esta esta tendencia tiende a relajarse cuando disparamos al aire libre. Cuando disparamos estamos expuestos a presiones sonoras por encima de 120 dB (un rifle del calibre 22 puede superar los 140dB) y aunque al aire libre no tenemos el rebote de sonido que se produce en una galería de tiro la presión sonora que alcanza a nuestro oído es la misma.

Dentro de las protecciones auditivas para cazadores o tiradores las más utilizadas son las pasivas. Pueden ser simples tapones universales fabricados con diferentes siliconas hipoalergénicas que dependiendo de las capas de silicona que lleven y la composición atenúan el sonido de manera plana (esto es en todas las frecuencias) desde 23 a 27 dB. Son ligeras, pequeñas y su costo es muy reducido. Existe otro tipo de protección pasiva mucho más eficaz ya que se hace a la medida del canal auditivo del usuario proporcionando tanto comodidad como seguridad. En ella se inserta el módulo pasivo el cual en el momento del disparo y mediante una membrana cierra mecánicamente el paso a la onda acústica, filtrando por frecuencias el sonido que entra al oído y reduciendo la presión sonora del disparo hasta 38 dB para frecuencias agudas (8000 Hz). La variación en la cantidad de dB reducidos dependerá de la profundidad de los moldes debido a la anatomía del conducto auditivo del usuario, del ajuste preciso del molde en la oreja, etc. Éste módulo es intercambiable por si en un futuro el usuario quiere poner un módulo electrónico o renovar los moldes por desgaste. Por contra, este tipo de protecciones pasivas hacen que haya cazadores que no quieren utilizarlas debido a que ven un handicap en su uso al no poder oír el entorno natural y no poder mantener conversaciones con acompañantes u otros cazadores mientras los llevan puestos.

Molde y módulo pasivo

Para solucionar este impedimento existen las protecciones activas. En éste caso el módulo activo del molde nos permite separar frecuencialmente el sonido atenuando selectivamente las frecuencias que son perjudiciales para el oído. Además permite el paso de sonido ambiental, incluso amplificándolo, para esas situaciones en las que se necesita estar alerta a los sonidos de las presas. En el momento del disparo, el módulo, filtra el sonido súbito reduciéndolo y automáticamente devuelve el sonido natural ambiental. Existen diversos modelos en el mercado con conmutadores que nos permiten ajustar el volumen ambiental, configurar el módulo para diferentes actividades (ya sea caza, tiro al plato, tiro deportivo, en cabina, etc.), con reductores de ruido de viento e incluso, los más avanzados, con un programa que permite comunicaciones inalámbricas. Estos módulos son extraíbles para poder limpiar el molde, así en caso de querer cambiar de módulo o de molde se puede adaptar el uno al otro.

Molde y módulo activo

A continuación os dejo una tabla con las diferentes reducciones de ruido que realizan los módulos ya sean activos o pasivos. Las frecuencias van desde graves (63Hz a 500Hz), medias (de 500Hz a 2000Hz) y agudas (de 2000Hz a 8000Hz). La atenuación media es un estándar medio de la reducción de decibelios para cada frecuencia medido en un grupo de población. La desviación estándar hace referencia a la variación tanto positiva como negativa que puede tener en la reducción del ruido en decibelios en función por ejemplo del acabado de los moldes (más o menos profundos), anatomía del conducto auditivo, etc. Y la atenuación es el valor que el fabricante otorga como media definitiva. El valor SNR es la media del conjunto de todos los valores (graves, medios y agudos) en decibelios.

Como medidas de precaución: hay que tener en cuenta el arma que vayamos a utilizar o que vayamos a comprar para proteger adecuadamente los oídos durante su uso. No es nada desdeñable utilizar doble protección (tapones y cascos) cuando hagamos uso de armas de gran potencia como rifles de gran calibre o pistolas ya que son capaces de producir ruido por encima de 170 dB. También tenemos que hacer parte de nuestro equipo de caza o tiro unos protectores pasivos tipo tapones (desechables) universales de repuesto por si un día se nos olvidan los otros. Hay que evitar disparar en ambientes cerrados (desde por ejemplo un vehículo) o con grupos o lugares donde haya mucha reverberación ya que la presión sonora aumenta gracias al habitáculo cerrado. No obstante, periódicamente hay que hacerse una revisión auditiva en tu gabinete audiológico para asegurarnos que nuestra audición está bien y así poder anticiparnos a posibles problemas.

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