Modera el consumo de antiinflamatorios

Nadie imagina que por tomar un par de calmantes a la semana pueda estar perdiendo el oído y menos aún que el daño llegue a ser irreparable. Los calmantes que se pueden adquirir por venta libre en cualquier farmacia o supermercado parecen ser los culpables de que muchos hombres y mujeres vean disminuida su capacidad auditiva desde temprana edad.

 

De acuerdo con un estudio de la universidad de Harvard recién publicado en el American Journal of Epidemiology, el uso frecuente de antiinflamatorios y de calmantes, conocidos en inglés como painkillers, tales como ibuprofeno y acetaminofén, pueden ser un elemento importante en el daño de la cóclea, parte vital del sentido de audición.

 

“Hasta el momento parece que hay una relación entre los antiinflamatorios que influyen en la circulación de la sangre en la cóclea y afectan el oído interno, y calmantes como el acetaminofén, los cuales interfieren con la producción de unos químicos que usa el oído interno para protegerse de los radicales libres”, explica el doctor Agustín Arrieta, cirujano otorrinolaringólogo del Baptist Hospital, y también especialista en cirugía plástica facial y reconstructiva.

 

La cóclea es una estructura llena de fluido parecida a un caracol, la cual contiene el órgano receptor de la audición. “La cóclea contiene el órgano de Corti, el órgano receptor de la audición. Está compuesta por pequeñas células capilares que traducen la vibración del fluido por sonidos provenientes de los conductos que lo circundan en impulsos eléctricos que son trasladados al cerebro por nervios sensoriales. A medida que el estribo se mueve hacia atrás y hacia adelante contra la ventana oval, transmite ondas sonoras de presión a través del fluido de la cóclea, haciendo que el órgano de Corti se mueva dentro del conducto coclear. Las fibras cercanas a la cúspide de la cóclea resuenan cuando hay sonidos de baja frecuencia, mientras que las fibras cercanas a la ventaja oval responden al sonido de mayor frecuencia”, indican los Institutos Nacionales de Salud.

tomando pastilla

El problema es que la reducción del flujo de sangre en la cóclea puede resultar en daño celular y, peor aún, en muerte celular, lo cual significa un daño irreversible. Por otro lado, la disminución del antioxidante conocido como glutatión hace que las células queden sin protección. Estos dos efectos secundarios se producen por la ingesta de calmantes y antiinflamatorios tanto sin receta como recetados, consumidos por más de dos o tres veces a la semana y por períodos continuados.

 

Hasta el momento, se sabía que dentro de los efectos secundarios del ibuprofeno figuraba daño en los riñones y en el caso del acetaminofén daño en el hígado.

 

“Se sabía también que mucho consumo de aspirina puede llegar a ocasionar tinitus, pero al dejar de tomarla paraba el problema”, añade el doctor Arrieta.

 

Según la Academia Americana de Otorrinolaringología, el tinitus es la percepción de un sonido en la ausencia de sonidos externos. El tinitus puede aparecer o desaparecer o usted puede sentirlo en forma permanente. También puede ocurrir en un solo oído o en los dos. Puede tener muchos ruidos diferentes con tonos similares. El tinitus también es causado por algunas medicinas como el acetaminofén, antibióticos, y diuréticos para bajar la presión alta.

 

Los fabricantes de acetaminofén indican que los adultos pueden prevenir tales complicaciones evitando tomar la medicina mientras se estén tomando otros medicamentos, ya que estos pueden contener ya acetaminofén junto con descongestionantes u otros fármacos. Además, el consumo de alcohol mientras se esté tomando acetaminofén es muy peligroso, ya que puede agravar el hígado y causar sangrado estomacal.

 

¿Qué hacer entonces?

“Lo más importante es moderar y limitar el uso de esos medicamentos, especialmente si hay antecedentes con problemas de audición”, indica el doctor Arrieta y recomienda hablar con su médico para descubrir si hay un problema de fondo que pueda estar ocasionando dolor. Por su parte, los investigadores de Harvard aconsejan pensar muy bien antes de ingerir este tipo de medicina.

Signos de pérdida de audición

Si le dicen que está hablando muy alto, si no escucha bien cuando le hablan, si no percibe los sonidos, si siente ruidos constantes, puede ser que tenga algún problema de pérdida de audición. Tenga cuidado, porque puede tratarse del efecto secundario de un medicamento, algo más delicado como un tumor o simplemente un taco de cera dentro de su oído. En cualquier caso no lo deje pasar por alto.

 

Fuente: New Heralt

SHARE